La gestión de las materias primas de tu negocio es fundamental para que todo funcione correctamente. Seas un restaurante, una cafetería, un hotel o un bar. Si tu proveedor te entrega en tiempo y producto de buena calidad, tu equipo, tu negocio y tus clientes lo agradecerán.
Elegir bien a los proveedores no es una tarea fácil. Que cumplan los plazos de entrega, que te den un servicio 360º, que te asesoren, que hagan seguimiento de tus pedidos, que no se produzcan las temidas “faltas”, y lo más importante para la rentabilidad del local, que lo que hayáis negociado se cumpla.
¿Cómo elijo al proveedor ideal?
Aunque creas que has encontrado al proveedor perfecto, el mundo no se para ahí. Tu misión es la de seguir comparando precios con otros posibles proveedores. Por lo que es un trabajo constante con el que nunca se finaliza.
Parece sencillo que se cumplan las siguientes ventajas para saber si has encontrado al proveedor ideal, pero en su mayoría hay que estar pendiente en todo momento de que se cumplan.
- Que cumpla con los precios acordados.
- Que la materia prima sea de primera calidad.
- Que cumplan con la normativa de seguridad alimentaria.
Estos son solo algunos de los factores más importantes. Para negociar con un proveedor hay que tener en cuenta lo siguiente:
La fama del proveedor
Efectivamente, la buena reputación de tu proveedor importa. Podemos hablar con amigos del sector: si saben cómo trabaja el proveedor, si es serio, si lo ha dejado sin servicio alguna vez, etc. O ayudándonos del Señor Google, las reseñas del proveedor serán infalibles.
La ubicación del proveedor
Que tu proveedor esté cerca de tu local es importante, ya que si necesitas hacer una receta específica y te faltan ingredientes, habrán más posibilidades que te los puedan entregar fuera de ruta, incluso de hora. De ahí también nace la confianza con tu proveedor, que se convierte en ese amigo que te saca de un apuro.
Negocia la forma de pago
Al principio de la relación con tu proveedor no habrá histórico de ventas, ninguno os conocéis y tocará pasar un periodo en el que habrá que ganarse la confianza del otro y ver cómo funciona cada uno. Por lo que, las condiciones seguramente no sean las mejores en los inicios. Lo importante aquí es cerrar los precios al más largo plazo que se pueda, para asegurar tus costes fijos. Luego, con la rotación de pedidos y el aumento del volumen del pedido, pronto podrás optar a mejores condiciones.
Negocia descuentos por pronto pago y conforme vayas aumentando el volumen del ticket de compra, pide un aumento del descuento habitual. Para darle algo a cambio, ve introduciendo nuevas categorías de productos a tus pedidos, no sólo alimentación, papel, productos de limpieza, servilleteros, etc.
Haz un estudio de tu almacén
Saca un histórico de compras de tu almacén de seco, y estudia y analiza aquellos productos que gastas más a lo largo del año. Aceites, azúcar, pastas, arroces, salsas…Pide descuentos por rappel de aquellos productos que sabes que más gastas y que llegas a un volumen mínimo anual.
En este punto, obtendrás otro “pellizco” al bolsillo de tu proveedor. Y además con un objetivo que poco esfuerzo te llevará conseguir.
Recuerda que la relación con tu proveedor, además de cumplir todos estos puntos clave, debe ser buena, sin tiranteces. Debes escuchar las tendencias que viene a ofrecerte, se convierte en tu asesor gastronómico. Sus ojos ven más a lo largo del día que los tuyos, por lo que hay que dedicarle tiempo y escuchar.




